viernes, 13 de abril de 2018

El consumismo



Actualmente, compramos de una manera compulsiva y desmesurada, y como consecuencia, se compran cosas que ni necesitamos o que incluso ya tenemos. Es un impulso de comprar por comprar. Todo esto, ha ido surgiendo a causa de la publicidad y de las estrategias de marketing que hacen que un producto u otro te atraiga por su color, forma, porque es más barato…hacen que lo desees sin ni siquiera haberlo deseado nunca. Esto ocasiona que incluso una vez tenemos el producto, lo desechemos de inmediato porque nos ha sido tan fácil obtenerlo, que ya ni lo queremos. 


A parte de la obsolescencia programada (que es cuando supuestamente un aparato deja de funcionar) también encontramos otros, pues se ha generado una presión que hace que una vez tienes una cosa, aparezca otra de inmediato mejor y por consiguiente, la desees más que la anterior. Pero ¿realmente nos hemos puesto a pensar por qué pasa esto?

Hay muchas teorías y estudios acerca de esto, un caso muy concreto y actual es el internet, es decir, el comprar desde casa sin tener que mover ni un solo dedo, sin tener que salir de casa. Internet nos ofrece un mundo lleno de posibilidades y con eso, de ofertas. Otro aspecto a destacar es el precio, pues ha llegado un momento que un producto es tan barato, que solamente lo compramos por eso, no porque en realidad lo necesitamos, sino porque lo vemos como un “chollo”, un chollo que por supuesto, acaba en un cajón (en el mejor de los casos. Además, los estándares de vida han cambiado, ocasionando que hoy en día, tenemos asimilado que debemos vivir mejor que antes, que la felicidad no está sólo en cubrir las necesidades básicas, sino que también tenemos que tener “caprichitos”.

Y os preguntaréis, pero no pasa nada, ¿no? Aquí es donde me gustaría que reflexionarais. ¿Consideráis que no es perjudicial para nuestra economía, para nuestro medio ambiente, para nuestra calidad de vida?

lunes, 26 de marzo de 2018

Obsolescencia programada


El visionado de hoy trataba sobre un tema muy importante en nuestros días: el consumo masivo de productos que afectan al medio ambiente. Esta práctica desmesurada, viene a raíz de la llamada “obsolescencia programada” que es cuando programan un producto, de manera poco fiable para que, en un tiempo calculado, éste deje de funcionar y se tenga que comprar uno nuevo que lo sustituya.

 Para ello, nos muestran cómo en 1901, una bombilla en un parque de bomberos llevaba funcionando 100 años. ¿Os podríais imaginar eso ahora mismo? Nos resulta impensable, ¿verdad? Pues bien, ya desde muchos años atrás, tanto bombillas como cualquier tipo de máquinas o aparatos electrónicos funcionaban muchísimo mejor que en nuestros tiempos.  Incluso me ha llamado muchísimo la atención las medias de nylon, la eterna guerra en que, antes de incluso ponerme unas, éstas están ya rotas y al final, me siento tan estafada que ni me pongo. No obstante, años atrás era un hilo sumamente resistente. Pero la pregunta es: entonces, ¿por qué con todos los avances tecnológicos, antes todo funcionaba muchísimo mejor que ahora? La respuesta está en el DINERO. Apareció una sociedad fantasma llamada en un principio Phoebus, que empezó a dominar cada vez más y más a las empresas, de manera que imponían que los productos no debían de tener una larga duración porque si no, con ello no se haría negocio y no ganarían dinero. Fue en este momento cuando todo se fue desmoronando, los precios bajaron desmesuradamente y la producción subió como la espuma, llegando un momento en que se fabricaba muchísimo más de lo necesario, y la gente compraba masivamente. Todo esto ha ido ocasionado cada vez más residuos, que han ido parando por todo el mundo, y sobre todo, en el tercer mundo, convirtiendo todo en un basurero, uno que va creciendo cada día más y más. Por desgracia, somos una sociedad consumista, que piensa de manera individual, es decir, en el bien propio, sin mirar todo lo que con ello se lleva por delante. El problema que eso que se lleva es lo más valioso que tenemos: EL PLANETA. Por suerte, cada vez más gente se está concienciando de este grave problema y se están empezando a adoptar medidas para reducir residuos y mejorar el medio ambiente. Aún queda mucho camino que recorrer pero entre todos, podemos mejorarlo. 

Así que os dejo con una reflexión; ¿de verdad queréis contribuir a la destrucción de lo más bonito que tenemos?

viernes, 16 de marzo de 2018

Atención a la diversidad en contextos educativos

La charla que hemos tenido, lo cierto es que no me la esperaba. En ningún momento de mi vida, me han informado sobre la diversidad entre las personas, según sus características y/o sus deseos. Por lo que me ha sorprendido gratamente que se dé visibilidad a un tema que cada vez más está dándose en nuestro día a día y por supuesto, es necesario luchar ante la falta de tolerancia. Estamos en un mundo cambiante, donde debemos abrir la mente y disfrutar de todo aquello que nos rodea, sobre todo, se sentirnos bien con nosotros/as mismos/as. ¿Por qué tendríamos que escondernos? ¿Por qué tendríamos que ir en contra de nuestros ideales? ¿Por qué tendríamos que sentirnos desplazados o rechazados por sentir o ser diferentes a los demás? ¡BASTA YA! No somos ni mejores, ni peores personas por ser de una manera u otra. Aunque ya tenía bien claro este concepto, me alegra que se hable sin tapujos, desde la naturalidad.

Esta charla, me ha abierto más la mente y gracias a ello, he aprendido qué es la diversidad de identidad de género y he conocido un montón sobre ellos y que desconocía por completo, como el llamado “genderQueer” o las diferencias entre “travestis”, “transexuales” y “transgénero”. En esta sociedad, gracias a las tecnologías estamos al alcance de cualquier información, y resulta curioso no conocer con anterioridad cuáles son sus diferencias. Y no sólo nos ha pasado a unos pocos, básicamente a todos los allí presentes, teníamos bastantes dudas y nos ha alegrado que nos las explicaran con tanto entusiasmo y naturalidad. 
     Este tipo de reuniones nos hace ver que no estamos solos/as, que hay mucha más gente de la que pensamos que se sienten identificadas y que en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido como unos “bichos raros”. Además, como futuros docentes, es importantísimo que seamos empáticos y ayudemos a nuestros/as alumnos/as si en algún momento nos necesitan.

Así que os dejo con un mensaje:PRIMERO ÁMATE A TI MISMO TAL Y COMO ERES Y DESPUÉS AMA A LOS OTROS, SIN IMPORTAR ABSOLUTAMENTE NADA